Dormir la siesta rejuvenece

En España atesoramos la siesta como si de un Patrimonio de la Humanidad se tratase, una costumbre muy nuestra y que no perdona nadie cuyos horarios se lo permiten. Ahora sabemos que además, dormir la siesta rejuvenece.

Existen fundamentos científicos que apoyan que dormir la siesta no es simplemente un pequeño placer, sino que posee efectos muy beneficiosos, llegando a rejuvenecer nuestro cerebro.

Dormir rejuvenece

Un reciente estudio llevado a cabo en China y cuyos resultados publicó la revista científica “American Geriatrics Society”, determina que dormir una hora de siesta al día puede llegar a mantener el cerebro hasta 5 años más joven.

El experimento se realizó a 3.000 participantes cuya edad era superior a los 65 años, desvelando que aquellos que dormían durante una hora diaria después de comer, mostraban unas mejores habilidades cognitivas que aquellos que dormían menos tiempo o simplemente no practicaban la siesta.

Dormir la siesta rejuvenece

Esto se debe a que este momento de descanso refresca nuestro cerebro, mejorando nuestro funcionamiento cognitivo, protegiendo al cerebro del uso excesivo y ayudándolo a que le sea más fácil asimilar información, mejorando además las capacidades de memoria y aprendizaje.

Otros beneficios de dormir la siesta

No sorprende que, cada vez más empresas, faciliten a sus empleados la posibilidad de dormir una siesta en el propio lugar de trabajo para retomar la jornada laboral más frescos y con más energía.

Pero los beneficios de disfrutar de una relajante siesta no acaban ahí, buscar un momento de tranquilidad en nuestra ajetreada rutina diaria puede reducir el riesgo de padecer problemas cardiovasculares, así como de padecer obesidad, ya que uno de los factores a los que se asocia es a no dormir el tiempo necesario que el cuerpo necesita, por lo que una reconfortante siesta nos proporcionará ese descanso extra.

Dormir la siesta rejuvenece

Nuestro sistema inmune también se nutre de esos minutos de sueño, habiendo quedado demostrado que una siesta de unos 30 minutos es capaz de restablecer el impacto hormonal que hayamos podido sufrir tras pasar una mala noche.

Hasta la mismísima NASA ha estudiado los beneficios que tiene para nuestro cuerpo disfrutar de una siesta, la investigación se realizó con pilotos de compañías aéreas comerciales, a la mitad se les permitió dormir una siesta de 40 minutos durante el vuelo, y a la otra mitad no. Los resultados mostraron que aquellos pilotos que habían dormido la siesta tenían una mayor velocidad de reacción, además estaban más descansados y no acusaban la fatiga que si sufrían los compañeros a los que no se les había permitido dormir.

La siesta, todo ventajas

Está claro que ese pequeño paréntesis que realizamos en medio de nuestro día nos sirve para recuperar energías y levantar el ánimo, la serotonina regula el sueño, el apetito y el estado de ánimo, cuando dormimos nuestro cerebro se inunda de serotonina, lo que nos hace sentirnos satisfechos y felices. Nuestra mente desconecta y nos ayuda a pensar con más claridad. Pero no solo nuestro cerebro necesita esos minutos de descanso, nuestro cuerpo también agradece la siesta, nuestros músculos se relajan y al levantarnos nos sentimos menos fatigados.

Dormir la siesta rejuvenece

Así que si nuestra rutina diaria nos lo permite, sigamos disfrutando de esta tradición tan mediterránea que es la siesta, que además de darnos bienestar y descanso, ayuda a rejuvenecer nuestro cerebro.

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