Cuándo pasar al bebé de la cuna a la cama

Que el tiempo pasa volando no es simplemente una frase hecha, en unos días estaremos recibiendo un nuevo año cuando apenas nos hemos terminado de acostumbrar al que se acaba. Los que tenemos hijos pequeños somos quizá más conscientes aún de la rapidez con la que transcurren los días, ya que en ellos podemos ver lo mucho que han crecido y los pequeños logros que van consiguiendo. En el post de hoy vamos a ver cuándo pasar al bebé de la cuna a la cama.

Un cambio muy importante se produce cuando nuestros pequeños comienzan a dar sus primeros pasos, de repente se percatan de que pueden desplazarse por sí solos y llegar a lugares donde antes no podían, este aumento de autonomía les hace también desarrollar más agilidad e incluso se atreven a salir de su cuna sin que nadie los ayude.

El cambio de la cuna a la cama

Este es quizás el momento de plantearse realizar el cambio de la cuna a la cama, suele coincidir también con el hecho de que el bebé ya no se encuentra del todo cómodo en la cuna, ya que al ser más grande y moverse más es probable que se le haya quedado pequeña y necesite algo más de espacio para descansar mejor.

Pasar de la cuna a la cama

El paso de la cuna a la cama suele hacerse cuando el bebé tiene en torno a los 2 años, puede que este proceso se acelere si tienes hijos más mayores, los niños actúan por imitación y si tu pequeño ve que su hermanito mayor duerme en su cama es probable que él también quiera, lo que facilitará bastante la transición.

No obstante, hay que tener en cuenta que no todos los niños tienen el mismo ritmo, ni se adaptan igual a los cambios, por lo que no hay que obligar al pequeño a dormir en la cama si realmente no hay signos de que lo necesite. Muchos niños se sienten seguros y protegidos en sus cunas y el paso a una cama más grande donde pueden encontrarse menos recogidos y arropados puede alterarles sus hábitos de sueño y hacer que les cueste más conciliarlo.

Pasar de la cuna a la cama

En estos casos, hay que actuar con total normalidad y hacer que el pequeño no lo vea como una imposición, si no como un juego del que puede participar ayudándonos a preparar su cama, decidiendo con que peluches quiere dormir, por ejemplo. El cambio también puede ser progresivo, puede dormir tan solo la siesta en la nueva cama para ir familiarizándose y que así el paso a la cama por las noches no sea tan brusco.

La elección de su primera cama

En este proceso de cambio de la cuna a la nueva cama, la elección de ésta última es un punto importantísimo ya que debemos asegurarnos de que cubre a la perfección las necesidades de nuestro bebé.

Al igual que ocurre con los adultos, la elección del colchón adecuado es fundamental para garantizar el descanso de nuestro pequeño, debe de ser lo suficientemente firme para que mantenga alineadas sus espalditas sin ser muy duro y debe de tener una transpiración óptima, de forma que minimice la proliferación de ácaros, bacterias y hongos, evitando así la aparición de alergias o disminuyendo sus molestias en caso de ya sufrirlas.

Pasar de la cuna a la cama

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La seguridad, lo primero

Pero además de la correcta elección del colchón, debemos tener en cuenta algunas pautas para, ante todo, garantizar la seguridad de nuestro bebé, como, por ejemplo, colocar una barandilla de seguridad en los laterales de la cama para evitar que el niño pueda caerse, hay que comprobar que el colchón y la cama en general, se ajustan perfectamente al espacio para evitar que queden huecos o recovecos por los que nuestro hijo pueda colarse o meter un pie o una mano y quedar atrapado. Evita de igual modo que la cama tenga salientes o esquinas con las que el niño pueda hacerse daño, así como que el cabecero tenga barrotes muy espaciados por los que el pequeño pueda introducir la cabeza y quedar atrapado.

Por supuesto, hay que evitar que la cama y su estructura sean demasiado altas para nuestros bebés para evitar caídas graves.

Pasar de la cuna a la cama

Como hemos indicado, cada niño es un mundo y nosotros como padres sabremos identificar el momento en el que necesita ese cambio de la cuna a la cama, solo debemos tener en cuenta esta serie de pautas y acompañar a nuestros pequeños en uno de los muchos cambios a los que se enfrentará en esta etapa tan bonita de su crecimiento.

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