En este post encontrarás información acerca de los nombres y medidas de los colchones en Europa, los más comunes. Si tienes claro qué medida necesitas y quieres ya elegir uno entre toda nuestra oferta de colchones pincha aquí.
Archivo de la categoría: Información práctica
Causas del dolor cervical. Ejercicios y prácticas para evitarlo
Como os expliqué en un post anterior, las causas del dolor de espalda pueden ser múltiples y suelen ir desde posturales hasta enfermedades inflamatorias crónicas. Hoy nos vamos a centrar en la parte alta de la espalda, la columna cervical. Veremos las causas y soluciones para evitar y acabar con el dolor cervical.
En numerosas ocasiones asociamos el dolor de espalda a la zona lumbar, pero éste no solo se sufre en ella. Con más frecuencia, debido al mantenimiento de malas posturas, como las adquiridas delante del ordenador o por causas como accidentes de tráfico… el número de personas que padecen dolor de espalda asociado a la zona cervical se incrementa.
Región cervical: vertebras, músculos, ligamentos, raíces, nervios…
Desde el punto de vista anatómico, la columna vertebral, se divide en cinco regiones: cervical, dorsal, lumbar, sacra y coxígea. En la siguiente imagen del blog Fissioterapia lo vemos gráficamente.

- Vértebras cervicales
Centrándonos en la región cervical, observamos que incluye 7 vértebras, que podemos dividir en dos zonas. La primera formada por las vértebras C1 y C2, nombradas como Atlas y Axis, respectivamente. Éstas están unidas al cráneo y nos permiten realizar pequeños movimientos de flexión y extensión y la mayoría de los movimientos de rotación. Sólo cuando se realizan movimientos de gran amplitud intervienen el resto de vértebras.
La vértebra Atlas es el punto neurálgico de todo el sistema. Se encarga de la comunicación interactiva entre el cerebro y el resto del cuerpo. Si existe una desalineación del Atlas, esta comunicación está alterada y se crea un déficit neurológico.
- Los ligamentos de la columna cervical
Son prácticamente igual que en el resto de la columna, a excepción de una pequeña y complicada malla de ligamentos que existe en la unión de la cabeza con las dos primeras vértebras.
- Los músculos de la columna cervical
Al igual que con los ligamentos, la mayoría de los músculos de esta región son comunes al resto de la columna, excepto algunos laterales como el esternocleidomastoideo y otros anteriores más débiles. Los situados en la parte posterior, en la nuca, son muy potentes. Los 6-7 Kg que pesa la cabeza son sujetados por la columna cervical en su tercio posterior. Esto hace, que estos músculos estén siempre contraídos para que la cabeza no se caiga hacia delante.
Los músculos posteriores realizan la extensión, los anteriores la flexión y los laterales la rotación e inclinación. Al igual que con los ligamentos, existen pequeños músculos entre el cráneo y las dos primeras vértebras.
- Los nervios y las raíces
Las raíces nerviosas se encargan de enviar impulsos motores y recoger la sensibilidad de las extremidades superiores. Tienen especial importancia dos nervios que salen entre el Atlas y el Axis, uno a cada lado, que suben por el cráneo hasta las cejas. La contractura de estos nervios puede ser una de las causas del dolor de cabeza, que muchas veces va asociado al dolor cervical.
Tipos de dolor cervical
Son varias las causas y tipos de dolores asociados a la región cervical de la espalda.
1. Dolor de origen muscular y ligamentario
Podemos descubrir si éste es el origen de nuestro dolor cervical haciendo unos sencillos ejercicios consistentes en estirar los músculos de la nuca llevando la cabeza hacia delante y luego hacia la izquierda o derecha. También si aplicamos calor o descansamos y el dolor disminuye o desaparece. En todos estos casos estamos hablando de un dolor cuyo origen está en los músculos o ligamentos. Es debido al mantenimiento de una misma postura o repetición de un movimiento. Se acentúa con la tensión o si se está preocupado o estresado. Y se aprecia una sensación de quemazón, contractura y un dolor sordo y continuo.
2. Dolor de origen facetario
Para saber si el dolor tiene su origen en las facetas de las articulaciones realizaremos el ejercicio de llevar la cabeza hacia delante e intentamos tocarnos el pecho con la barbilla y seguido llevamos la cabeza hacia detrás intentando mirar el techo. Si cuando llevamos la cabeza hacia atrás surge el dolor es muy probable que su origen sean las facetas. Dicho dolor lo notaremos en la nuca, cabeza y cráneo, aunque puede irradiarse hacia los omóplatos. Es un dolor agudo, que corta la respiración, y ha podido surgir por un falso movimiento o un mal gesto.
3. Dolor de origen discal
Haremos los dos primeros ejercicios igual que en el caso anterior, el que añadiremos y que nos dará la pista para saber si el origen está en los discos es que intentaremos llevar la oreja al hombro, ayudándonos de la mano que hace presión hacia abajo, mientras nosotros intentamos llevar la cabeza hacia el lado contrario, estirando los laterales del cuello.
En este caso, el dolor aparece cuando llevamos la cabeza hacia delante y luego la empujamos hacia abajo. Lo notamos en la nuca, irradiando hacia el hombro y brazo. Sin llegar a la mano y dedos. Igual que en el caso anterior, suele aparecer con un mal movimiento o gesto. El dolor es sordo y progresivo y puede ser muy intenso.
4. Dolor originado en las raíces nerviosas
Cuando tengamos dificultad para levantar el brazo o pérdida de fuerza en los dedos de la mano, debemos sospechar que la causa es la comprensión de una raíz nerviosa. Si el dolor, que parte de la nunca, llega hasta el antebrazo, muñeca y dedos, si sentimos hormigueo o se nos duermen los dedos,… son señales que tenemos que tener en cuenta para saber que el origen está en las raíces nerviosas.
Las causas son similares al dolor discal, aunque con frecuencia suelen ser por el mantenimiento de una postura con la cabeza hacia abajo o por sobrecarga en los discos. El dolor es sordo y progresivo al principio, llegando a ser intenso, y con el tiempo se hace constante y lancinante.
Ejercicios útiles para la columna cervical
Antes de realizar cualquier ejercicio de los siguientes, conviene como en cualquier deporte, realizar una serie de movimientos de calentamiento que nos permitirán evitar lesiones y dolores musculares. En el caso de la columna cervical estos ejercicios son muy sencillos: Sujetando el cuello con una mano, podemos realizar pequeños y lentos movimientos verticales y horizontales. De manera similar, pero ahora pequeños círculos en una dirección y en la contraria. Colocamos la mano entre el cuello y el hombro y realizamos movimientos verticales de arriba y abajo con el hombro. Despacio. Posteriormente hacemos movimientos hacia delante y hacia atrás.
Una vez que hemos calentado, podemos realizar los ejercicios de estabilización de la columna cervical que os explico a continuación:
- Sentados en una silla, con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo. Las rodillas formando un ángulo de 90º, nos colocamos un saco de 1 Kg aproximadamente sobre la cabeza. Contraemos los abdominales y bloqueamos la pelvis. La respiración normal.
- Posteriormente hacemos el mismo ejercicio, pero ahora mantenemos la posición de bloqueo contando hasta 6, relajamos y contamos hasta 6.
- Ahora de pie, con el saquito en la cabeza, hacemos respiraciones lentas y profundas.
- Ahora hacemos movimientos muy lentos con el cuello hacia delante y hacia atrás, hacia la derecha y hacia la izquierda.
- De manera similar, ahora hacemos giros hacia la derecha y hacia la izquierda.
- Seguimos con el saquito o paquete en la cabeza y caminamos por la habitación, con una respiración amplia y lenta.
- Finalmente nos colocaremos pegados a una pared, con los pies separados a la anchura de las caderas y alejados unos 20 cm de la pared. Repetimos, en esta posición, los bloqueos de pelvis que hemos realizado anteriormente. Mantenemos la postura 6 segundos, relajamos otros 6 segundos y repetimos.
Por último, como en el deporte, debemos estirar los músculos con el fin de evitar daños. Normalmente la contractura o acortamiento es de los músculos posteriores o laterales, en cualquier caso, para saberlo con exactitud realizaremos movimientos en todos los sentidos. Estiraremos hacia el lado que notemos tirantez.
- Estiramientos de los músculos posteriores o extensores: Sentados o tumbados, colocamos las manos entrecruzadas en la nuca. Después realizamos la flexión de la columna cervical lentamente con ayuda de las manos. Continuamos, muy lentamente, hasta que notemos sensación de tirantez. Mantenemos la posición entre 15 y 20 segundos y deshacemos la postura. Repetimos
- Estiramientos de los músculos laterales que rotan e inclinan: Sentados, con la espalda recta y pegada al respaldo, colocamos una mano por encima de la oreja contraria. Intentamos llevar la barbilla a la axila del brazo levantado. Mantenemos, relajamos y repetimos lentamente.
- Ejercicios de reprogramación cervical: Estos ejercicios son para recuperar o reprogramar los esquemas de movimiento que están afectando al sentido de la vista y el oído, los cuales están íntimamente ligados a la columna cervical como ya hemos mencionado anteriormente.
- Sentados y con la espalda bien pegada a la pared empezamos haciendo respiraciones lentas y profundas. Después intentamos estirarnos hacia arriba como si quisiésemos crecer y llevamos la nuca hacia la pared.
- Colocamos una mano plana en nuestra mejilla. Sin mover la cabeza, intentamos seguir con los ojos el desplazamiento hacia arriba, abajo, derecha, izquierda de un dedo de la otra mano. Después hacemos lo mismo, pero ahora intentamos seguir con los ojos el movimiento de alejarse y acercarse del dedo.
- Nos sentamos en una silla, espalda recta y el saquito en la cabeza. Intentamos levantarnos y sentarnos, con la espalda bien recta y manteniendo el equilibrio sin que se nos caiga el saco.
- A cuatro patas en el suelo, con la espalda recta, el saco en la cabeza y los brazos a la anchura de los hombros, realizamos movimientos de rotación e inclinación hacia un lado y hacia el contrario. Después, en la misma postura, hacemos flexiones y extensiones de cuello. Y seguimos hundiendo los riñones y ahuecando la zona lumbar y después redondeando la espalda.
- Ahora nos sentamos en el suelo, con la espalda bien recta y manteniendo el equilibrio del saco sobre la cabeza. Levantamos la pelvis de un lado y estiramos la columna y la cambiamos.
- Dibujamos una figura y la sujetamos en la pared. Hacemos un tubo de papel y miramos a través de él la figura. Cerramos el ojo contrario. Espalda recta. Seguimos con la mirada el contorno de la figura y repetimos varias veces.
Todos estos ejercicios son muy útiles tanto para prevenir como para reprogramar los movimientos habituales que hacemos y que nos están causando dolor o molestia. Pero recordad que lo mejor, y sobre todo, si el dolor persiste es acudir a un médico especialista.
Desde Colchones.es también os invitamos a revisar vuestros colchones y almohadas, fuente a veces de dolor debido a un mal uso de los mismos, un exceso de años en uso o una mala postura durante el descanso y a su repetición noche tras noche. Para cualquier duda o sugerencia no dudéis en contactar con nuestros expertos en descanso en el teléfono gratuito 900.701.086.
Fuente: Libro de la espalda. Capítulo 9, La columna cervical de MAZ
¿Por qué duele la espalda?
El dolor de espalda es uno de los problemas médicos más comunes y afecta a 8 de cada 10 personas en algún momento de sus vidas. En este post vamos a conocer por qué duele la espalda, algunas de las posibles causas y tipos de dolor de espalda que quizás nos estén afectando.
Causas del dolor de espalda
Las causas del dolor de espalda son numerosas. La mayoría de las veces corresponden a lesiones de partes blandas, como ligamentos y músculos, pero otras veces pueden ser traumáticas, degenerativas, infecciosas, etc. Algunas situaciones emocionales y psíquicas también pueden ocasionar dolor de espalda, sobre todo en la zona cervical.

– La mala postura, la falta de ejercicio regular y el exceso de peso pueden ser una causa importante de molestias en la espalda. La mayoría de los dolores se deben a un uso incorrecto de la columna. Una mala postura causa tensión y hace a la espalda más vulnerable a las lesiones.
– Los esguinces de los ligamentos de la espalda que ocurren cuando los ligamentos se han distendido por encima de su elasticidad normal o se han deteriorado. La mayoría de las veces esto ocurre cuando hacemos movimientos de forma brusca o incorrecta.
– Los discos rotos o degenerados, los también llamados «discos pinzados», son causa de dolores fuertes e intensos de espalda que pueden llegar a incapacitarnos. Cuando el disco se rompe hace prominencia hacia atrás (protusión) y suele causar dolor a nivel lumbar o cervical. También puede herniarse y comprimir o presionar las raíces nerviosas. Este dolor suele irradiarse hasta el pie o mano. Si el pinzamiento continua puede llegar a ocurrir una lesión nerviosa y causar pérdida de la sensibilidad o debilidad y una posterior atrofia de los músculos.
– La artrosis, que suele ser parte del proceso de envejecimiento, afecta a los discos y los huesos de la espalda. Reduce el grosor de los discos y pueden crecer «picos» en las vértebras, lo que puede disminuir el tamaño de los orificios, afectando a las partes blandas y causando dolor.

– El estrés y los problemas emocionales también influyen considerablemente en el dolor de espalda, causando contracturas y tensión muscular.
– Existen otras causas diversas que pueden afectar a las estructuras de la espalda y ser motivo de dolor. Defectos de nacimiento, desviaciones de la columna (escoliosis), espondilosis (cambios degenerativos de la columna), enfermedades reumáticas y tumores (benignos y malignos), problemas de próstata o útero que irradian hacia la espalda, osteoporosis (pérdida de densidad mineral ósea, es decir, de la cantidad de calcio) … pueden ser causa de dolor en la misma.
Tipos de dolor de espalda
El dolor de espalda, tanto agudo como crónico se puede originar en:
– Los ligamentos y músculos: El 70% de los problemas de la columna tienen su origen en los músculos y ligamentos. El dolor lumbar puede aparecer por diferentes motivos. Se manifiesta como una sensación de quemadura o contractura localizada, sordo y continuo o agudo y lancinante.
Hemos querido preguntar a un especialista al respecto. Y así nos reponde María Alonso, fisioterapeuta en Artrosport Centro Médico, sobre el dolor lumbar y posturas adecuadas para el descanso si se padece:
Podemos detectar si el dolor de espalda es de este tipo realizando unos sencillos ejercicios:
- Estirar lentamente los músculos dolorosos primero de un lado y después del otro.
- Mueve lentamente las articulaciones cercanas a la zona dolorosa. Aprieta y fricciona con fuerza los puntos dolorosos.
- Ponte calor o toma un baño de agua caliente y descansa.
Si con estas medidas mejoramos, seguramente que el motivo del dolor es muscular o de los ligamentos.
– Las facetas: Puede aparecer por un falso movimiento o un accidente. El dolor es agudo y corta la respiración. El dolor se localiza en la zona lumbar o en los glúteos y baja por la parte posterior de los músculos y puede llegar a la rodilla. Este dolor no llega a la pierna ni al pie.
Para comprobar si el origen de nuestro dolor es debido a las facetas podemos hacer también una serie de ejercicios:
- De pie, arquea la columna hacia atrás, como si quisieras mirar el techo de la habitación.
- Inclínate hacia delante todo lo que puedas, como si quisieras tocar con tus manos las puntas de los pies.
Si el dolor aparece solo cuando nos inclinamos hacia atrás y no hacia delante, lo más seguro es que la causa sean las facetas de las articulaciones vertebrales, posiblemente por artrosis.
– Los discos: El dolor por origen discal, al igual que el anterior, puede aparecer por un mal movimiento o un accidente o por una mala manipulación de cargas pesadas. El dolor aparece de forma progresiva. El dolor se localiza en la zona lumbar o en los glúteos, baja por la parte posterior y puede llegar hasta la rodilla, sin sobrepasarla.
El dolor discal lo podemos identificar con los siguientes ejercicios:
- De pie, inclínate hacia atrás como si quisieras mirar el techo.
- Inclínate hacia delante como si quisieras tocarte la punta de los pies con las manos.
Si el dolor aparece solo cuando te inclinas hacia delante y no hacia atrás, lo más seguro es que sea por deterioro de un disco.
– Las facetas y discos: Si el dolor aparece cuando te inclinas hacia delante y hacia atrás, lo más seguro es que la causa sea el deterioro de un disco al que se suma una artrosis en sus facetas.
– Las raíces nerviosas: Puede producirse por un mal movimiento, la manipulación de cargas pesadas, un resbalón, etc. El dolor suele ser más intenso en la pierna que en la espalda. Se irradia por la cara posterior del muslo, la pierna y llega hasta el pie e incluso los dedos.

Podemos realizar los siguientes movimientos para identificar si el origen del dolor es debido a un problema en las raíces nerviosas:
- Túmbate e intenta levantar la pierna dolorosa sin doblar la rodilla. Si no puedes hacerlo solo, pide ayuda. Tenemos que llegar a levantar la pierna, sin flexionar la rodilla, más de un 60% sin dolor. En caso contrario, el dolor es seguramente provocado por la compresión de una raíz nerviosa que sale de la base de la columna lumbar. Esto sólo ocurre en el 10% de los casos.
En resumen, podemos decir como regla general, que cuando extendemos la columna hacia atrás el dolor es producido por las facetas de las apófisis articulares. Cuando nos inclinamos hacia delante, el dolor es de origen discal. Cuando duele tanto al inclinarse hacia delante como hacia atrás el dolor es provocado por las facetas y por los discos. Cuando no se puede levantar una pierna con la rodilla extendida más del 60%, por el dolor en la parte posterior de la extremidad, el origen es radicular (compresión de la raíz nerviosa).
En cualquier caso le recomendamos acuda a su médico especialista que le recomendará ejercicios y dará solución a su dolor de espalda.
Si el dolor de espalda o cuello se produce nada más levantarnos, puede ser que su equipo de descanso esté en malas condiciones, lo mejor en este caso es renovarlo. En esta solución podemos ayudarte en Colchones.es, no dudes en consultar o pedirnos asesoramiento en el teléfono gratuito de atención al cliente, 900.701.086.
Fuente: Libro de la espalda. Capítulo 3, ¿Por qué duele la espalda? de MAZ
¿Cuándo cambiar un colchón viscoelástico?
Los colchones viscoelásticos, o cualquier otro tipo de colchón ya sea de muelles o latex, tienen un tiempo de vida determinado. Según la Asociación Nacional de la Cama (ASOCAMA) su duración es de 10 años, ya que, ningún colchón después de este tiempo conserva sus cualidades originales. Transcurrido ese periodo debemos cambiar un colchón viscoelástico.
La duración de un colchón depende sobre todo de la calidad del mismo. En el mercado encontramos colchones que van desde una gama baja a una gama alta. Los colchones de gama alta lógicamente estarán fabricados mediante componentes de gran calidad que poseerán mayor durabilidad. Pese a esto, el tiempo máximo aconsejable para usar un colchón son 10 años, pasado este periodo el colchón mostrará deficiencias que serán perjudiciales para la salud y el bienestar de la persona que lo utilice.

Cómo saber cuándo cambiar nuestro colchón
Es muy recomendable saber cuándo nuestro equipo de descanso está desgastado para cambiarlo por uno nuevo. Desde ASOCAMA te proporcionan una serie de preguntas que puedes hacerte para averiguar si tienes que cambiar tu equipo de descanso.
- ¿Tiene tu colchón más de 8 años?
- ¿Te levantas con dolores de espalda y cuello?
- ¿Observas que la superficie del colchón está suelta, arrugada y sobrante?
- ¿Sientes algún muelle o zona rígida cuando te tumbas en la cama?
- Al moverte, ¿escuchas ruidos en tu colchón?
- Cuando duermes acompañado/a, ¿caéis los dos hacia el centro?
- ¿Tu somier/base está inclinado o en mal estado?
- ¿Están algunas de las patas y elementos de fijación en mal estado?
- ¿Notas que tu almohada no tiene una superficie uniforme?
Si la respuesta a estas o alguna de estas preguntas es afirmativa, debes plantearte un cambio de colchón, ya que éste ya no te está proporcionando el descanso y bienestar que necesita tu cuerpo.
¿Qué es la viscoelástica?
La viscoelástica fue desarrollada por la NASA y cuenta con unas propiedades completamente innovadoras. Este tipo de material sintético nació como resultado directo del programa espacial en los años 60, aunque fue a principios de los 90 cuando los investigadores lograron incorporarlo al uso doméstico. El objetivo era buscar un tejido que aliviara la presión que el traje espacial podía llegar a producir en el cuerpo de los astronautas durante el despegue de la nave.
Este material se utiliza hoy en día en el sector textil, del automóvil, de la construcción, del mobiliario, del deporte y del ocio. En especial, destaca su uso en hospitales, puesto que al no producir ningún tipo de presión sobre el cuerpo, la viscoelástica se utiliza en productos sanitarios como prótesis y colchones adaptables para personas con dolencias lumbares o cervicales, con zonas corporales inflamadas o delicadas, o para personas que pasan mucho tiempo postradas en la cama y necesiten un equipo de descanso adaptable.
El uso de la viscoelástica en el sector del descanso está cada vez más arraigado debido a que las prestaciones que ofrece son actualmente las más recomendadas para un descanso saludable. Sin embargo, hay que saber diferenciar entre los distintos tipos de viscoelástica y conocer las características y densidades que ofrece cada uno de ellos para poder valorar un equipo de descanso.
Si necesitas consejo sobre equipos de descanso te recordamos que puedes llamar totalmente gratis a nuestro teléfono de atención al cliente 900.701.086, donde nuestros especialistas te atenderán encantados. Además, en Colchones.es encontrarás una amplia gama de colchones viscoelásticos, todos ellos de alta calidad, como el que te mostramos en la imagen anterior.
Qué hacer cuando un colchón se moja
Mantener limpios los colchones no siempre es una tarea fácil, sobre todo, si tenemos niños pequeños, mascotas o somos propensos a los pequeños accidentes domésticos. En este post os quiero dar algunos consejos de cómo limpiar y secar un colchón mojado, un problema que como veréis tiene solución. Leer más
¿Cuánto suele medir la altura del canapé y el colchón?
El canapé al igual que el somier, es una estructura que soporta el colchón. La diferencia es que el canapé es una superficie lisa (rígida o de láminas), fija o abatible, que se apoya sobre una estructura, normalmente metálica. La altura de la cama canapé puede variar de un modelo a otro.
Dentro de la ficha de cada uno de los canapés en la tienda online de Colchones.es puedes encontrar sus medidas. La primera es el ancho, la segunda el largo y la tercera el alto. Normalmente del suelo a la tapa sobre la que apoya el colchón son unos 30 centímetros.
Colchones de medidas especiales para camas de Ikea en Colchones.es
Muchos de vosotros habréis optado por amueblar vuestro dormitorio con muebles de Ikea. Como habréis notado sus camas tienen unas medidas especiales que requieren de un colchón de medidas también especiales. En nuestra tienda online Colchones.es encontraréis estas medidas a muy buenos precios. Ampliando así la gama de colchones entre los que podéis elegir, con la garantía de marcas como Pikolín, Flex, Sonpura, Colchones.es, Relax.
Colchones de látex, aprende a diferenciar entre natural y sintético
En el sector del descanso es habitual hablar del látex, pero pocas veces se habla de los tipos de látex, que puede contener un colchón, y sus diferencias. En este post nos marcamos un reto: colchones de látex aprende a diferenciar entre natural y sintético. ¡Adelante pues!
Cuándo voltear el colchón y girarlo para su buen mantenimiento
¡Hola amigos del descanso! Soy Dámaris, hoy empiezo a colaborar en este blog con muchísima ilusión ¡espero seros de ayuda! Seguramente muchos de vosotros recordaréis los sabios consejos de nuestras madres, entre ellos, que hay que voltear el colchón de vez en cuando, si queremos conservarlo en buen estado.
Pero, realmente, ¿cada cuánto tiempo hay que voltear el colchón? Y sobre todo, ¿Cómo hay que hacerlo? Si tenéis una madre de ideas fijas como la mía, lo haréis cada mes, pero este esfuerzo es innecesario, ya que ni hay que hacerlo cada tan poco, ni todos los colchones necesitan ser volteados.
Es muy importante seguir las indicaciones del fabricante o del distribuidor. En Colchones.es en cada una de nuestras fichas de producto hay una pestaña en la que se indica cómo mantener el colchón.
Como observamos en el caso anterior sólo debemos girar el colchón de pies a cabeza, no lo voltearemos ya que sólo cuenta con acolchado a una cara, que siempre deberá estar en contacto con el cuerpo del durmiente.
Lo primero es saber si un colchón está pensado para ser usado por una o por las dos caras. Esto, en el momento de comprarlo el vendedor nos lo debe confirmar. Hay de todo… y dependiendo de cómo esté construido nuestro colchón, el mantenimiento que le daremos será diferente.
Una vez que tenemos claro si nuestro colchón puede o no voltearse, veamos cómo y cada cuánto tiempo debemos girarlo y darle la vuelta. En Colchones.es hemos preparado un vídeo en el que os contamos cómo hacerlo y cuándo. ¡A ver qué os parece!
En el vídeo, vemos al actor voltear siempre, primero lateralmente y luego de arriba a abajo. Haciendo esto, conseguimos ventilar muy bien el colchón, pensado para ser usado por ambas caras; pues siempre volteamos.
Se puede conseguir también minimizar el desgaste por igual, si giramos cada 3 meses sobre si mismo y volteamos (lateralmente) cada 3. El esfuerzo es algo menor -pues no estamos volteando siempre- y el resultado el mismo.
Y si tienes que hacerlo ¿Cómo dar la vuelta a un colchón?
Para voltear el colchón, sobre todo si es un colchón de matrimonio, se recomienda que se haga entre dos personas, de esta forma evitaremos posibles lesiones de espalda o accidentes innecesarios. Si se trata de un colchón individual -y poco pesado- podemos hacerlo solos.
En primer lugar, se aconseja quitar la ropa de la cama: mantas, sábanas, fundas… De esta manera, será más fácil voltear el colchón.
Seguidamente, nos colocamos al borde de la cama, de pie, levantamos el colchón lentamente entre las dos personas y lo deslizamos suavemente hacia nosotros, es decir, hasta el borde de la cama.
En el siguiente paso, apoyamos una de las rodillas en la cama, así tendremos más fuerza y equilibrio para levantar el colchón. Después, lo colocamos en posición vertical y muy pausadamente lo iremos dejando caer hasta el borde opuesto de la cama, derecha o izquierda, esto dependerá del lado en que estemos.
Finalmente, nos aseguramos que el colchón está completamente ajustado a los bordes de la cama, para ello y con la ayuda de nuestro compañero, lo iremos deslizando, despacio, sobre su base.
En líneas generales se recomienda voltear o girar el colchón 4 veces al año, cada tres meses, es decir en el mes tres lo giramos, en el mes seis lo volteamos, en el nueve lo giramos y en el doce lo volteamos. De esta manera, en un colchón que necesita ser girado, cada durmiente estará durmiendo en los dos lados de las dos caras, alargando su durabilidad y favoreciendo a que se desgaste por igual.
Colchones con cara de verano y cara de invierno
Hay colchones pensados para ser usados por ambas caras, pero con acolchados diferentes a cada cara, para conseguir diferentes sensaciones.
Pueden ser con una cara más firme que la otra o, lo normal, con una cara más adecuada para el verano, más fresca, con fibras de algodón, lino… y la otra cara más adecuada para el invierno, con fibras de lana, tejidos velour…
Un ejemplo de un colchón con cara de verano-invierno podrían ser el Pentatlon, de muelles ensacados:
Este colchón deberá ser girado cada 3 meses, para durante 6 meses seguidos que esté apoyado sobre una cara. Durante los meses más cálidos (verano…) se usará su cara más fresca, y durante los meses más frescos (invierno…) se usará sobre la cara más cálida.
Hay que tener en cuenta que, cada tipo de colchón, necesita un cuidado determinado, por este motivo, es muy importante saber qué tipo de colchón es el nuestro, así podremos seguir las sencillas instrucciones que muestro a continuación para cada uno de ellos:
Colchones de viscoelástica
Estos colchones son ideales cuando dormimos junto a otra persona. Si la capa de viscoelástica tiene un grosor de 3 centímetros o más, aumentaremos la independencia de lechos del colchón y favoreceremos un descanso profundo y continuado, ya que, con este tipo de colchones, apenas notaremos el ruido o movimiento que haga la persona que esta durmiendo en el mismo colchón.
Si el colchón tiene viscoelástica en las 2 caras, es un colchón pensado para ser usado por dos caras, se recomienda voltear el colchón mínimo cada 4 meses, al igual que girarlo de pies a cabeza.
Los colchones a dos caras suelen tener mayor durabilidad, aunque ¡claro! un mantenimiento algo más complicado, pues hay que girar y voltear.
Por el contrario, si solo tiene 1 cara de viscoelástica, es un colchón pensado para ser usado por una sola cara, deberá usarse sobre esa cara y nunca voltearse, ya que si lo hacemos, no podremos disfrutar de las propiedades del colchón de viscoelástica.
Los colchones a una cara, se fabrican así por dos motivos: hacer más fácil su mantenimiento y/o abaratar su fabricación. Las capas de acolchado son materiales más caros, si solo están presentes a una cara ¡más barato el colchón!.
Hemos de recordar que la viscoelástica no es más que un acolchado: no existen colchones con núcleo de viscoelástica o fabricados solo con viscoelástica. De forma que los acolchado de viscoelástica apoyarán siempre sobre un núcleo de muelles o una espumación.
Colchones de látex, GIRAR Y VOLTEAR
Estos colchones están especialmente indicados para las personas a las que les gusta dormir en colchones adaptables, ya que el látex se adapta totalmente a la forma del cuerpo eliminando la presión sobre los músculos.
Suelen ser iguales por ambas caras, y por ello deben usarse por ambas caras. Se aconseja girar y voltear el colchón de látex cada 3 meses, ya que de esta forma, evitaremos que el colchón pierda sus propiedades.
Los colchones de látex, aunque muchos de ellos van perforados de arriba a abajo mecánicamente, necesitan una mayor transpiración, por este motivo se indica, que utilicen una base laminada, como por ejemplo canapés con tapa de láminas.
Colchones de muelles, GIRAR Y VOLTEAR
Si los muelles son ensacados, estos colchones suelen ser los preferidos para los que duermen en pareja. Sus muelles facilitan una adaptabilidad progresiva a cada cuerpo y una gran independencia en los lechos, para que los movimientos de uno no molesten al otro durante la noche.
Habitualmente, son iguales por ambas caras, excepto aquellos de gama muy alta, y los colchones que usan los hoteles, que para abaratar su fabricación y que el personal de limpieza pueda hacer un mantenimiento más sencillo, se fabrican a una sola cara. Y por tanto, solo se giran sobre si mismos.
Los colchones de muelles se tienen que voltear y girar cada 3 meses. De esta manera, nuestro colchón estará en óptimas condiciones durante muchos años. Tienen la característica de ser más frescos que otros.
Para este tipo de colchones es preferible usar una tabla tapizada como base, los muelles apoyarán, todos, de forma horizontal, sin deformarse y trabajando adecuadamente. La transpirabilidad del núcleo es suficiente de por sí.

Los colchones de muelles tradicionales también podrán apoyarse sobre somieres de láminas.
Colchones de espumación HR
Estos colchones pertenecen a la nueva generación de colchones sin muelles. Se caracterizan por su adaptabilidad al cuerpo, su independencia de lechos y lo higiénicos que son.
Para impedir que el colchón de espumación HR pierda sus características se recomienda voltear y girar el colchón cada 3 meses.
Una base tapizada es ideal para utilizar como base para los colchones de espumación HR (espuma de alta resiliencia), así conseguiremos un mayor rendimiento de nuestro colchón y un buen reposo.
Mantenimiento de los colchones
La limpieza y el mantenimiento de los colchones es muy importante, ya que depende del buen estado de éstos, nuestro correcto descanso. Por este motivo, se recomienda, además de girar y voltear el colchón de forma periódica, seguir esta serie de consejos básicos para lograr que nuestros colchones se mantengan en perfecta estado.
- Ventilar el colchón diariamente.
- Montar bien la cama.
- Utilizar una funda transpirable para proteger el colchón.
- Lavar la funda de manera regular.
- Limpiar con una aspiradora la superficie del colchón, al menos una vez al mes, para eliminar los ácaros (en colchones sin fibras en su acolchado, para evitar romperlas y extraerlas).
- Utilizar una base adecuada para el tipo de colchón que estemos utilizando.
- Cuidado con el uso del colchón, por ejemplo, evite saltar de pie encima de él.
- Seguir los consejos de los fabricantes de nuestro colchón y leer la guía de mantenimiento.
Un colchón en perfectas condiciones nos proporcionará un mayor descanso, por lo tanto, un buen mantenimiento y cuidado de éste, nos aportará muchos años de felices sueños.
Colchones de Látex, ¿Cómo debes cuidarlo?
¡Buenos días, amantes del descanso! ¿Cuánto has oido hablar sobre los «colchones de látex»? Estoy seguro de que ya sabes algo sobre este producto pues se ha hecho su hueco en el mercado, entre otras cosas por su gran calidad como material. Voy a explicar algunas cosas sobre este material que no son tan conocidos y seguro te son de utilidad.



