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Colchones para durmientes calurosos. Los de muelles y muelles ensacados, los ideales

Para los más calurosos, los colchones de muelles y muelles ensacados son la mejor opción. A diferencia de otros materiales, los colchones de muelles son los más frescos, debido a que no se adaptan tanto al cuerpo, lo que disminuye la sensación de calor. Por otro lado, los huecos libres que hay entre los muelles generan un canal de ventilación que potencia todavía más la sensación de frescor de estos modelos de colchones. De todo esto va el artículo: colchones para durmientes calurosos, si te interesa ¡sigue leyendo!

Hay personas que son muy calurosas y, para poder descansar por las noches, necesitan que el dormitorio este fresco y a una óptima temperatura durante todo el día.

La elección del colchón si eres caluroso

Para las personas calurosas es muy importante la elección del colchón. Es necesario que éste sea fresco y transpirable, y que ayude a evitar la acumulación de humedad en la cama.

La mejor elección para tu descanso, si el calor es tu problema, es que compres un colchón de muelles o muelles ensacados. 

Colchones de muelles

Los colchones de muelles son los más adecuados para personas calurosas, ya que ofrecen una mayor sensación de frescor, debido a que su núcleo de muelles cuenta con huecos entre sí que permiten una perfecta circulación del aire, y las capas de amortiguación y acolchados son muy transpirables y no aportan ningún tipo de sensación térmica.

Estos colchones son muy resistentes y perfectos también para personas de mucho peso.

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Colchones de muelles ensacados

Si quieres sacar partido de la mejor ventilación del muelle pero con el añadido de zonas de descanso independientes, los colchones de muelles ensacados son la mejor opción.

Son un tipo de muelles que no rozan unos con otros, ya que cada muelle está dentro de un saquito independiente, al no rozar entre sí los muelles, sólo se hunde la zona sobre la que ejercemos presión sin arrastrar al resto de muelles. De ahí que se consiga gran independencia de lechos y no notemos los movimientos del otro durmiente. Además al tratarse de un núcleo de muelles, la transpirabilidad es mayor porque el aire fluye más fácilmente.

VER LOS COLCHONES DE MUELLES ENSACADOS PARA CALUROSOS

Los acolchados más frescos

Los colchones de muelles y muelles ensacados pueden estar acolchados con materiales como el látex, la viscoelástica, espumaciones, fibras…. Los acolchados dotan al colchón de una mayor adaptabilidad y su acogida será mayor, por lo que en algunos casos se reducirá la sensación de frescor que ofrecen este tipo de modelos.

Si bien es cierto que el látex se caracteriza por una alta adaptación y elasticidad, lo que proporciona a la persona que descanse sobre él, una mayor superficie de contacto con el colchón y, por lo tanto, que haya una mayor sensación de calor. Si está compuesto por látex 100% natural e incorpora tejidos atérmicos como el algodón y tratamientos antihumedad, no son tan calurosos.

Pero sin duda, los mejores son los colchones acolchados de fibras, son los que permiten una óptima transpiración del colchón.

VER COLCHONES ACOLCHADOS CON FIBRAS PARA CALUROSOS

Asesoramiento personalizado y gratuito

Si tienes dudas sobre qué colchón elegir, nuestros expertos en descanso pueden asesorarte en el teléfono gratuito 900.701.086. Están disponibles de lunes a viernes de 8 am. a 20 pm..

Equipo de descanso para calurosos

Además del colchón, hay otros elementos del descanso que se han de tener en cuenta si eres caluroso. Te contamos cómo hacer que tu cama sea más fresca.

Bases de colchón para no pasar calor

La base elegida como sustento del colchón también puede ayudar a controlar el exceso de calor. Primero y más importante, elegir una base adaptada a las necesidades del colchón, que mantenga intactas sus propiedades, y después elegir una que evite el exceso de calor. Puedes optar por:

  • Somier de láminas (recuerda que no es recomendable para colchones de muelles ensacados). Por razones evidentes, este tipo de base es la que más ventilación puede proporcionar al colchón.
  • Somier articulado, manual o eléctrico para colchones articulables, son muy transpirables.
  • Base Tapizada las puedes utilizar para todo tipo de colchón en general, importante que sean de tejido transpirable.
  • Canapé con arcón interior para almacenaje. Pueden ser con tapa de láminas (muy transpirables) o con tapa rígida (menos transpirables).

Elegir bien el cubrecolchón o protector

Atención también a la composición del cubrecolchón, ya que si elegimos un colchón transpirable que nos ayude a solucionar problemas de sudoración y lo cubrimos por un cubrecolchón impermeable de plástico que no sea transpirable, realmente no estamos haciendo nada.

Dormir de lado

Esta es la forma en la que menos parte de nuestro cuerpo roza con el colchón, por lo que hay menor sensación de calor.

Dormir con un pijama de algodón

Si te gusta, puedes dormir desnudo, aunque algunas personas piensan que esto puede hacer que nos enfriemos, sobre todo de madrugada. Además al dormir sin ropa no se evapora la humedad entre el cuerpo y la superficie en la que estamos descansando, por lo que pasaremos calor casi seguro. Si usas pijama, mejor que sea de algodón. El algodón es un material que transpira y nos permite tener una sensación fresca. Esta es la mejor elección para las noches de verano.

Los tejidos de la ropa de cama

Al igual que os comentábamos del pijama, el tipo de material de los tejidos que visten la cama afectará en relación a cuánto calor nos dé. Los materiales naturales y porosos transpiran mejor y ayudarán a evitar la sensación pegajosa. Los tejidos ligeros de algodón respiran bien. Podemos buscar de este material o antisudor para las sábanas, edredones, almohadas, cubrecolchones y cojines del colchón.

El color del dormitorio podemos decir que también «refresca». Por ello el blanco y los colores claros son los que os recomendamos para esta época.

Trucos y consejos para dormir bien en las noches calurosas

Una vez vistas las características que debes buscar en tu equipo de descanso si eres una persona calurosa. Queremos ayudarte a dormir mejor. Os damos algunos consejos para combatir el insomnio provocado por el calor.

No poder dormir cuando lo deseamos es algo que nos suele alterar bastante, empezamos a dar vueltas y la queja se instaura en nuestra cabeza. ¡Ay, qué calor! Esta es la frase con la que empezamos a ponernos cada vez más y más nerviosos. ¿Qué hacer? Te lo contamos.

Utilizar el aire acondicionado o un ventilador con precaución

Lo recomendable es que no esté en el dormitorio y a una temperatura que oscile sobre los 22 grados. Hay que tener cuidado ya que puede perjudicar nuestra salud, bien porque pude causarnos un enfriamiento, bien, porque si los filtros están sucios, puede facilitar alergias u otros síntomas como fatiga, tos, irritación en los ojos, dolor de cabeza y de garganta, estornudos, congestión y una sensación de opresión en el pecho. Lo ideal es un ventilador que mueva el aire de la habitación, y que no nos apunte directamente a la cama.

Aumentar la circulación del aire

Ayudará a que el aire caliente del ambiente saque el exceso de calor de nuestro cuerpo que es más caliente. Para ello, dejaremos varias ventanas abiertas, y que la brisa entre en diferentes direcciones.

Jugar con persianas, toldos, cortinas…

Como ya hemos dicho, jugar con las ventanas para generar una corriente de aire es muy útil. Otro sencillo gesto, es jugar con las persianas. Durante el día mantenerlas bajadas para que no entre el calor. Los toldos y cortinas también nos pueden ayudar a que el sol no incida tan directamente en el interior de nuestra casa. Por la noche recoger toldos y cortinas, y si es posible subir las persianas y abrir las ventanas. Los ventanales grandes hacen más efecto lupa, por lo que dejan pasar más calor. Las ventanas pequeñas son por lo tanto mejores para evitar las altas temperaturas.

Cambia de habitación

La orientación de la casa también influye. Si tienes varias habitaciones en casa, múdate durante el verano a aquella en la que dé el sol por la mañana pero no lo haga por la tarde, que es cuando la temperatura más aumenta. Otra opción, si nuestra casa es de dos pisos, es mudarnos a la parte inferior. El aire caliente tiende a subir, por lo que en la parte baja de la casa se estará más fresquito.

Cuantas más cosas y muebles tengamos, más calor acumularemos.

Mantener la rutina

A nuestro organismo le va bien tener unos horarios y unos biorritmos. Con la llegada del verano, las vacaciones, conciliar el trabajo con nuestros hijos,… se trastoca la rutina. Si nos acostamos tarde y agotados, dormiremos menos horas y peor, y nos despertaremos cansados. Intenta mantener un horario fijo, ¡al menos hasta que te vayas de vacaciones!

Dormir la siesta

Una siesta de 20-30 minutos es recomendable para dormir mejor por las noches. Descansar en las horas más calurosas puede ayudar a dormir mejor luego. Diferentes médicos lo recomiendan.

Tomar abundante líquido durante el día

Beber abundante líquido a lo largo de todo el día, entre 2 y 4 litros, para evitar eliminarlo rápidamente. De esta forma el cuerpo estará hidratado durante la noche. Por otro lado, mejor no beber en las dos horas antes de dormir para evitar levantarnos a medianoche. Aunque las temperaturas sean muy altas, los expertos no aconsejan beber los líquidos muy fríos.

Cenar ligero

Este consejo nos puede valer para todo el año, ya que es aconsejable no cenar mucho si queremos dormir bien, pero en especial hay que tenerlo en cuenta en meses de calor. Cuando estamos haciendo la digestión, nuestro estómago aumenta la temperatura, si cenamos muy pesado, el esfuerzo y la temperatura serán mayores. Verduras, frutas y alimentos fáciles de procesar como ya os recomendábamos en otro post, «Cenas ligeras para dormir bien» nos ayudará mucho.

Evitar beber cafeína, alcohol y otras bebidas estimulantes e hipoglucémicas

Bebidas como el café, té, alcohol, gaseosas, etc. tienen un efecto estimulante en nuestro organismo. Asimismo, la ingesta de dulce nos puede provocar una hipoglucemia que nos impida dormir.

No hacer ejercicio justo antes de dormir

El deporte activa nuestro organismo en líneas generales, por lo que no es recomendable llevarlo a cabo antes de dormir. Si nos gusta caminar, dar un paseo, hacer yoga o taichi, nadar o hacer algún otro deporte suave, podemos hacerlo dos horas antes de acostarnos, si no queremos dar muchas vueltas en la cama.

Darse una ducha tibia antes de dormir

Darnos una ducha antes de acostarnos hará que el cuerpo se adapte a la temperatura. Los expertos recomiendan que la ducha no sea con agua a menos de 18 grados y que tenga una duración no superior de 10 minutos para evitar tener calambres.

La ducha con agua fría puede producirnos una sensación inicial refrescante, pero después tendremos de nuevo una gran sensación de calor. El agua tibia nos facilitará una sensación de frescor más duradera. Podemos colocar un recipiente con agua en la mesita y si lo necesitamos durante la noche, refrescarnos las muñecas, nuca y cara.

Cómo dormir durante una ola de calor

No existe un significado exacto para definir una ola de calor, y además varía según el país. En España, cuando el aumento de las temperaturas supera los 32º y se alarga a un periodo mínimo de 3 días, se le llama “Ola de calor”. Este periodo puede ser también muy húmedo. Sus consecuencias pueden ser devastadoras, aumentando el riesgo de hipertermina (golpe de calor) en las personas o animales y de incendios, principalmente.

Una ola de calor se caracteriza por:

  • El aumento de las temperaturas de forma clara, en relación a las medias registradas en la zona.
  • Tener una duración de entre 4 ó 5 días.
  • Afectar a varias provincias a la vez. No vale que solo afecte a una ciudad o provincia de forma aislada.

Consecuencias en las personas de una ola de calor

El ser humano dispone de distintos mecanismos para regular la temperatura corporal, conocidos como termorregulación. Cuando el clima alcanza temperaturas muy extremas (tanto por frío como por calor), el mecanismo termorregulador se ve superado y aparecen una serie de signos y síntomas característicos producidos como resultado del fracaso de dichos mecanismos fisiológicos que mantienen la temperatura corporal.

En el caso de temperaturas extremas y ante una sobrecarga de calor interna o ambiental, las principales consecuencias son:

  • Calambres musculares, como consecuencia de pérdida de sales minerales.
  • Agotamiento: malestar, fatiga, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, sed intensa, irritabilidad, etc.
  • Deshidratación corporal: decaimiento, debilitamiento y sensación de postración.
  • Escasez de apetito
  • Insomnio
  • Golpe de calor: insolación, náuseas, vómitos, dolor de cabeza, confusión mental, piel caliente y enrojecida, pulso acelerado, presión baja, transpiración abundante, aumento de la temperatura corporal por encima de 40º, inestabilidad al andar, mareos, síncopes, pudiendo llegar a tener convulsiones, coma o incluso la muerte.

Los colectivos que son más sensibles y deben tener una mayor precaución con el aumento de calor son:

  1. Las personas mayores y los niños menores de 5 años.
  2. Las personas que tengan alguna discapacidad.
  3. Las personas con enfermedades crónicas (hipertensión, diabetes, cardiopatía, obesidad, alcoholismo).
  4. Las personas que tomen alguna medicación habitualmente como anticolinérgicos, antiparkinsonianos o diuréticos, principalmente.
  5. Las personas que realizan trabajos físicos intensos o deporte al aire libre cuando hay temperaturas elevadas.
  6. Los animales.

¿Qué hacer ante un golpe de calor?

Si estamos cerca de una persona que tiene signos de estar sufriendo un golpe de calor es necesario tener en cuenta una serie de pasos y actuaciones para tratar sus síntomas lo más rápido posible y evitar problemas mayores:

  • Poner a la persona en un sitio fresco a la sombra, y colocarle los pies en alto.
  • Llamar al teléfono de urgencias.
  • Desvestir a la persona e intentar disminuir la temperatura corporal, para ello le colocaremos paños mojados o hielo en las axilas o ingles.
  • Si es posible, mover a la persona afectada a zonas con aire acondicionado o ventilador.
  • Si la persona tiene una temperatura superior a 40ºC bañarla con agua fría hasta llegar a 38ºC. En ese momento se debe dejar de aplicar frío para evitar posibles hipotermias.
  • Controlar cada 15 minutos la temperatura, para que en el caso que suba someterle a tratamientos más fríos.

Consejos para afrontar una ola de calor

A la hora de afrontar una ola de calor es importante seguir los siguientes consejos:

  • Hidratarnos

Beber mucha agua aunque no tengamos sed. Una buena hidratación es una de las mejores maneras de prevenir. No se trata de beber algo de agua de vez en cuando, ya que ante unas temperaturas tan altas como las de una ola de calor, nunca es suficiente.

Evitar las bebidas alcohólicas o que contengan cafeína, puesto que éstas nos harán perder líquidos con mayor facilidad lo que propiciará la deshidratación.

Se debe tener cuidado con las bebidas muy frías, debido a que pueden producir calambres en el estómago.

  • Tener en cuenta la alimentación

Evitar las comidas copiosas y tomar gran cantidad de verduras, hortalizas y frutas ya que contienen mucha agua y son refrescantes, teniendo especial cuidado en su manipulación y limpieza para evitar posibles trastornos digestivos que agravarían el problema.

Mantener los alimentos en el frigorífico y vigilar siempre las medidas higiénicas de conservación.

Evitar comer grasas, fritos o alimentos rebozados que nos dificulten la digestión.

Comer menos cantidad y más veces al día.

No tomar comidas calientes ni abusar de las bebidas alcohólicas.

También podemos beber gran cantidad de zumos naturales o similares para reponer las sales que perdemos con el sudor. Recordad que las bebidas muy azucaradas (como los refrescos), no solo no calman la sed sino que además la aumentan.

  • Tener en cuenta las horas de salir a la calle

Evitar la continua exposición al sol entre las doce de la mañana y las seis de la tarde.

Si salimos a la calle se aconseja permanecer a la sombra o en lugares frescos y mojarnos la cara o el pelo siempre que podamos para combatir esa ola de calor.

Además, utilizar protector solar en las zonas más sensibles y sobre todo con los más pequeños.

Si nos gusta el deporte, el verano es la época perfecta para practicarlo, pero ante una ola de calor debemos evitar ciertas horas del día.

  • Utilizar la ropa para protegernos

Las prendas anchas y no muy ajustadas ayudan a que nuestro cuerpo transpire mejor. Se recomienda que cubran la mayor parte del cuerpo.

De la misma forma, los tejidos naturales y la ropa de color claro es más fresca ya que no capta la luz solar.

La protección de los ojos con gafas de sol y de la cabeza con gorras o sombreros también es imprescindible para combatir el calor.

  • Bañarse o ducharse varias veces al día

Para mantener la temperatura corporal estable es una buena idea darnos un baño si disponemos de piscina cerca o ducharnos varias veces al día.

En el caso de las duchas, se recomienda que sean rápidas y frescas puesto que ahorrar en el consumo de agua también es importante.

  • Cuidar la temperatura de la casa

Para mantener la casa fresca ante una ola de calor y altas temperaturas se aconseja bajar las persianas para que no entre el calor y tener las ventanas cerradas durante el día. Los toldos también son una buena idea para evitar que el sol dé de lleno en la casa.

Por la noche podemos abrir para ventilar y que entre el aire cuando bajen las temperaturas.

Utilizar el aire acondicionado o ventiladores también es una de las mejores medidas que podemos tomar. 

Si conocéis algún consejo para sobrellevar las noches de calor, os animamos a compartirlo en el campo de comentarios.

Ver Comentarios (1)

  • Muy buena explicación. Me parece que los colchones de muelles ensascados son lo mejor en lo que a relación precio-calidad se refiere.

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