X

Dolores de Hombro y Brazo

El dolor de músculos y huesos en la zona de hombros y brazos es muy habitual. Al cabo del día realizamos una gran cantidad de movimientos en los que implicamos a estas zonas del cuerpo: desde vestirnos o peinarnos hasta cargar las bolsas de la compra, por ejemplo.

Nuestro esqueleto lo forman 360 articulaciones gracias a las cuales nos movemos. Una articulación es la unión entre 2 o más huesos. Tendones, ligamentos y cartílagos la rodean y cualquiera de ellos puede lesionarse.

Factores que pueden provocarnos dolor

Hay muchos factores por los que podemos tener problemas en la zona de los hombros y brazos.

  • Las malas posturas al dormir.

  • Las malas posiciones en nuestro puesto de trabajo (cabeza inclinada hacia delante cuando estamos frente al ordenador, teléfono que colocamos entre la oreja y el hombro…).

  • Los malos gestos (al levantar peso en una mala postura o al practicar deporte).

  • El estrés y la tensión del día a día

Desde casa podemos realizar ciertos ejercicios para aliviar el dolor que habitualmente sentimos en la zona de los hombros y sobre todo en la zona de las cervicales. La tensión acumulada, haber cogido algo de frío o una mala postura puede provocarnos una contractura con mucha facilidad, para disminuir ese malestar podemos realizar un ejercicio muy sencillo, con las manos apoyadas en los hombros trazamos círculos con los codos, con este movimientos trabajamos toda la parte alta de la espalda y rebajamos esa sobrecarga que nos provoca problemas.

Tratamientos para aliviar el dolor de hombros y brazos

Si tras guardar unos días de reposo, evitando realizar movimientos bruscos, el dolor no remite hay que ponerse en manos de un especialista y acudir al fisioterapeuta que nos indicará el mejor tratamiento a seguir en nuestro caso.

Recientemente se ha comenzado a aplicar un método muy novedoso que utiliza el plasma sanguíneo y que lo que pretende es regenerar esos músculos que hayan podido quedar afectados.

Se realiza una extracción de sangre y se centrifuga para obtener el plasma que es rico en factores de crecimiento y estimula la capacidad regenerativa del cuerpo, para finalmente infiltrarlo en la zona dañada.

Si la postura es mala al dormir, la elección de un colchón adecuado para el dolor de hombros, puede ayudar mucho.

Es muy eficaz para roturas y fracturas leves de músculos y tendones y se suele aplicar en deportistas que sufren este tipo de lesiones más habitualmente y en personas mayores cuyas dolencias son de origen degenerativo debido a su edad. Es una muy buena alternativa a las intervenciones quirúrgicas.

La radiofrecuencia es otro de los métodos que se utilizan, se aplica calor provocando una estimulación de los tejidos blandos de tal forma que aumenta la temperatura local de la zona donde se está aplicando para facilitar el efecto analgésico y la eliminación de la contractura muscular.

También se suele utilizar la conocida como punción seca, que consiste en introducir agujas dentro del músculo a un nivel superficial con el fin de relajarlo, este tratamiento se complementa con un masaje. Funciona muy bien para solucionar las contracturas en hombros y brazos.

Otro método utilizado es el vendaje muscular que relaja las zonas afectadas y reduce la inflamación.

Otras acciones que pueden ayudarnos

Existen también productos que pretenden facilitarnos ciertas tareas de la vida cotidiana y que resultan complicadas cuando se tiene algún problema en la zona de brazos y hombros. Son artilugios cuyo fin es hacernos más fácil la movilidad. Hay por ejemplo una barra que funciona como un brazo extensor y que posee unas pinzas en su extremo, de este modo nos ayuda a alcanzar objetos que están en una zona más alta o que nos cuesta más alcanzar sin necesidad de forzar nuestros músculos de brazos y espalda.

De igual modo existen peines con un mango mucho más largo de lo habitual con lo que evitan tener que levantar demasiado el brazo para peinarnos.

Debemos tener en cuenta que para las personas que sufren algún tipo de lesión o dolencia en la zona de hombros y brazos, actividades tan cotidianas como fregar el suelo por ejemplo, pueden convertirse en un suplicio.

Al sentir dolor en estas zonas cualquier esfuerzo necesario supone un problema y la movilidad se ve muy limitada. Esto no solo implica un problema físico, sino que existe el peligro de que también afecte psicológicamente al verse tan limitados.

En nuestro día a día utilizamos muchísimo los hombros y los brazos por lo que es normal que podamos sentir dolor o molestias en algún momento. Disfrutar de un buen descanso y tener una buena higiene postural son
fundamentales para evitar males mayores.

Esta web usa cookies

Suscríbete por email