Cómo dormir con dolor de espalda

Sufrir dolor de espalda en algún momento de nuestra vida es algo común, de hecho, puede convertirse en algo habitual si no prestamos atención a nuestras costumbres. Es importante educar a nuestro cuerpo con posturas saludables y descansar sobre un colchón adecuado para poder dormir con dolor de espalda.

En el trabajo, por ejemplo, si pasamos muchas horas sentados o en una misma posición, puede ser muy perjudicial, sobre todo si adoptamos posturas que resulten forzadas o que nos hagan curvar demasiado la espalda.

Realizar movimientos demasiado bruscos o un movimiento que sea muy repetitivo puede acabar dañando nuestra columna. El estrés y la tensión acumulada también pueden manifestarse en molestias en nuestra espalda y nuestro cuello.

Dormir con dolor de espalda

Dormir con dolor de espalda

A la hora de dormir es imprescindible conseguir descansar para poder recuperar la energía que necesitamos para nuestro día a día, cuando nos acostamos con molestias en la zona de la espalda a menudo nos despertamos con la sensación de que el dolor ha aumentado. Esto es debido a que no adoptamos una postura correcta y el problema acaba acentuándose.

La cuestión es que es complicado saber cómo actuar ante esta situación, ya que cada uno de nosotros estamos acostumbrados a dormir en una determinada postura y por mucho que intentemos quedarnos en una posición concreta, nuestro cuerpo terminará buscando la que adoptamos habitualmente. Hay que tener en cuenta que dormimos durante varias horas y que es inevitable ir moviéndonos durante la noche.

Dormir con dolor de espalda

No obstante, hay una serie de posturas que podemos intentar mantener para que nuestra espalda descanse y aliviar el dolor que sufrimos.

Si sueles dormir boca a arriba, prueba a colocar una almohada no muy alta justo debajo de tus rodillas, de esta forma la espalda descansa de forma natural sobre la cama. También podemos colocar una almohada más pequeña justo en la curvatura de la espalda para que ésta se apoye por completo.

Si eres de los que prefieres dormir de lado, coloca una almohada entre las piernas y ve cambiando de posición durante la noche para no sobrecargar siempre el mismo lado.

Dormir con dolor de espalda

Dormir en posición fetal, doblando las rodillas hasta que estés cómodo, también es una buena posición para descansar la espalda. Puedes colocarte también una almohada entre las piernas con lo que conseguirás alinear la columna con la pelvis y la cadera, reduciendo la tensión.

Se recomienda no dormir boca abajo, ya que es una postura que no corresponde a la posición natural de la columna y comprime las articulaciones.

Otros factores a tener en cuenta

Pero aliviar el dolor de espalda no sólo depende de la postura que elijamos a la hora de dormir, intervienen otros factores que también debemos de tener en cuenta, los principales son el colchón y la almohada que utilizamos.

Los expertos aconsejan cambiar de colchón cada 8 o 10 años máximo, ya que, pasado ese tiempo y debido al uso, sus materiales se van deteriorando y ya no conservan la firmeza y la calidad que poseían.

Con la almohada ocurre lo mismo, hay que renovarla cada cierto tiempo y además es aconsejable que no sea excesivamente alta para que no ejerza tensión entre el cuello y la espalda.

A la hora de dormir tenemos que buscar la máxima comodidad para sentirnos lo más relajados posible, tenemos que elegir ropa de cama transpirable y que no sea muy pesada para que no nos moleste, además la temperatura de la habitación debe de ser la idónea para que no pasemos ni frío ni calor.

Antes de irte a la cama hay que intentar relajarse, evitando ruidos estridentes y haciendo cosas que no afecten a nuestro sueño como leer un rato o escuchar música suave para que nuestro cuerpo y nuestra mente vayan preparándose para conciliar el sueño.

Dormir con dolor de espalda

Además de los hábitos que apliquemos cuando vayamos a dormir, debemos cuidar nuestras posturas a lo largo del día, intentando en la medida de lo posible mantener la espalda recta y no forzarla en exceso realizando movimientos demasiado duros. Practicar deporte es muy recomendable para fortalecer la musculatura y relajar las articulaciones, lo que, junto con todos estos consejos, nos ayudará a combatir y a prevenir el dolor de espalda.

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